Un paso en la dirección correcta

En los Servicios de Recursos de Empleo SUD (LDS Jobs) te ayudaremos a obtener un empleo remunerado a través de la formación académica y la red de contactos con empresas locales.

Marcos tenía una visión de su futuro. Él siempre había trabajado en tiendas de muebles, pero deseaba estudiar y tener una profesión más satisfactoria. Aunque le gustaba el ambiente en su trabajo, tenía el deseo de proveer mejor para su familia. Tan pronto como pudo, comenzó a esforzarse por cursar más estudios al asistir a la universidad local.

Sin embargo, cuando él y su familia hablaron sobre sus planes futuros, decidieron que necesitaban un cambio en sus vidas. Sentían que tendrían más oportunidades de trabajo y tendrían más éxito si se mudaban a Campinas. De modo que en 2009, su familia se mudó.

Cuando su familia se mudó, él inmediatamente buscó ayuda en el Centro de Recursos de Empleo. Al poco tiempo encontró un trabajo en una tienda de muebles por medio de los contactos del centro y comenzó a trabajar para proveer para su familia.

Sin embargo, sentía que esta oportunidad de trabajo no estaba yendo tan bien para su familia como él había esperado. Trabajaba hasta altas horas de la noche y sentía que no tenía suficiente tiempo para estar con su familia. También tenía que trabajar los domingos, lo cual no le permitía dedicar mucho tiempo a su llamamiento de la Iglesia. Aunque había estudiando historia en la universidad cuando se mudó, pospuso matricularse con la esperanza de pode seguir estudiando en Campinas. Sin embargo, su horario de trabajo no le permitía continuar con su carrera en la universidad. En general, no sentía que este trabajo le estaba ayudando a progresar. Al meditar con su familia sobre cuál sería la mejor solución para ellos, decidieron que él debía buscar un nuevo trabajo.

Comenzó a ir de nuevo al Centro de Recursos de Empleo y participó en el Taller de autosuficiencia laboral. Aprendió sobre otras posibilidades laborales y ámbitos profesionales hacia los que podía orientarse. Siempre había pensado que trabajaría en una tienda de muebles hasta que se graduara de la universidad, pero comenzó a darse cuenta de que había muchas oportunidades disponibles.

“Recuerdo cuando el presidente Hinckley habló sobre los servicios de empleo y el Fondo Perpetuo para la Educación”, dijo Marcos. “Él dijo que estos programas se habían establecido para cambiar la vida de las personas. No dijo que simplemente lo iban a intentar, sino que en verdad iban a cambiar la vida de las personas. No importa quién seas ni dónde estés, deberías creer esta promesa y buscar estos recursos. Busca ayuda de personas que no sólo tienen la capacitación y habilidad de ayudarte, sino que también tienen el Espíritu”.

Mientras Marcos trabajaba con el Centro de Recursos de Empleo, el obispo de su barrió le pidió que hiciera un curso de capacitación de seguridad contra incendios, con el fin de que el barrio estuviera de acuerdo con las reglamentaciones de seguridad contra incendios de la ciudad.

Aunque Marcos pensó que era una petición sencilla, fue obediente y completó el curso junto con unos cuantos miembros del barrio. Cuando tomó el curso, no tenía ni idea de cómo esta certificación de seguridad contra incendios cambiaría su vida.

Poco después de la clase Marcos se enteró de un trabajo de portero y guarda de seguridad gracias al Centro de Recursos de Empleo.

“Fui a la entrevista para el puesto disponible, y durante la entrevista apliqué todas las técnicas que había aprendido en el Taller de autosuficiencia laboral”, dijo Marcos. “Se me aprobó para trabajar como portero y guarda de seguridad”.

Pero entonces, ocurrió algo inesperado. El entrevistador le preguntó a Marcos si conocía a alguien que tuviera capacitación de seguridad contra incendios. Marcos le contó en cuanto a la capacitación que había recibido con la Iglesia. El entrevistador estaba impresionado y le hizo varias preguntas más.

Entonces el entrevistador dijo: “No le voy a dar el trabajo como portero. Le voy a contratar como bombero”.

Marcos se sorprendió. Explicó que no tenía capacitación como bombero, pero la compañía pagaría para que recibiera la capacitación.

“Es un trabajo mejor, y con casi el doble de salario”, dijo Marcos. “Compartí esta circunstancia con otras personas, y tuve la oportunidad de conseguir trabajo para otros miembros de la Iglesia. Ahora hay ocho miembros empleados por la empresa, incluso otros dos a quienes se están capacitando como bomberos gracias a la instrucción que tuvieron en la Iglesia”.

Marcos dijo que había aprendido varias cosas maravillosas de esta experiencia. Aprendió a escuchar las indicaciones del Espíritu, a buscar ayuda de otros miembros, y a ser obediente.

“El obispo me pidió que hiciera la capacitación, y tan sólo pensé que lo haría para ayudarle con el documento”, dijo él. “Pero en realidad, no estaba allí sólo para eso. Estaba allí porque el Señor deseaba que recibiera capacitación para ser bombero. Antes de eso, nunca imaginé que sería bombero”.

Pero ése no es el final de la historia de Marcos. Va a regresar a la escuela para terminar su título en Historia y planea ser maestro de esta asignatura un día. También espera llegar a ser un investigador y asesor. Para él, la búsqueda del progreso no tiene fin.

“Todos deseamos una historia exitosa”, dijo Marcos. “Pero no va a venir y llamar a la puerta. Nosotros tenemos que abrir la puerta e ir a buscarla. Debemos buscar con la ayuda del Señor. Tenemos muchas posibilidades de tener no sólo una historia exitosa, sino muchas”.

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