Cómo ganarse el pan de cada día

En los Servicios de Recursos de Empleo SUD (LDS Jobs) te ayudaremos a obtener un empleo remunerado a través de la formación académica y la red de contactos con empresas locales.

El Padre Celestial ha bendecido a todos Sus hijos con los talentos y dones que necesitarán a fin de proveer mejor para ellos mismos y para su familia.

 

El trabajo y la autosuficiencia

Nuestro Padre Celestial ha dado a los esposos y a los padres la sagrada responsabilidad de trabajar y proveer para su familia; tal vez las mujeres también tengan que trabajar fuera del hogar, dependiendo de las circunstancias personales. Los padres deben enseñar a sus hijos a trabajar. El Padre Celestial ha bendecido a todos Sus hijos con los talentos y dones que necesitarán a fin de proveer mejor para ellos mismos y para su familia.

Debido a que vivimos en un mundo cambiante, es prudente que nos preparemos de manera constante para los cambios de trabajo. A medida que se prepare para trabajar y consiga empleo, recuerde que la ins­trucción académica y la experiencia aumentarán sus oportunidades y su potencial para ganar más. Determine con cuidado sus metas de empleo y trabaje en forma diligente para lograrlas.

En toda circunstancia laboral, ofrezca un trabajo honrado por la paga y los beneficios que reciba y hallará gran gozo y satisfacción al ganarse el pan de cada día (véase Génesis 3:19).

Iniciativas personales

Determine su meta

Examine sus opciones profesionales. Establezca metas que sean afines a sus intereses y que se basen en sus talentos, habilidades y logros. Reconozca que su meta ideal quizás requiera varios pasos para obtenerla.

Desarrolle sus habilidades

Obtenga la instrucción académica y experiencia necesarias para lograr su meta. Utilice su experiencia e instrucción académica para desarrollar y perfeccionar sus habilidades y así encontrar el trabajo que satisfaga sus necesidades. Recuerde que cuanto antes empiece a trabajar en la vida, más pronto empezará a desarrollar importantes habilidades de trabajo.

Lleva a cabo su plan

Haga que participen todas las personas que usted conozca, incluso los empleadores, las organizaciones y otras personas que puedan tener información o contactos para ayudarle. Si hubiera uno cerca, visite el centro de recursos de empleo de la Iglesia. Cuando surjan las dificultades, confíe en usted mismo, sepa que usted es un hijo de Dios. Busque la ayuda del Padre Celestial mediante la oración y el estudio de las Escrituras al seguir trabajando en sus metas; siga desarrollando nuevas habilidades y talentos para mejorar su capacidad de empleo.

Iniciativas en la familia

Enseñe a los miembros de la familia a valorar la instrucción académica, el trabajo y a desarrollar su habilidades y talentos. Los padres deben empezar a enseñar a sus hijos, a una edad temprana, el valor del trabajo al proporcionarles oportunidades para trabajar; aún los niños pequeños pueden empezar a trabajar ayudando con los quehaceres de la casa.

Sea un ejemplo de autosuficiencia. Ayude a los demás con sus metas para que encuentren trabajo. Cuando se hable de metas, ofrezca su apoyo, aliente la planificación y ayude tanto como sea posible a la vez que alienta la autosuficiencia.

Los obispos, quórumes y barrios

Aunque parezca difícil compartir su situación laboral, el interés de sus líderes y las demás personas es de ayudarle a lograr el éxito. El hacerles participar en su preparación para trabajar o en la búsqueda de tra­bajo aumenta sus posibilidades para lograr el éxito.

Para cubrir las necesidades inmediatas de empleo y recibir ayuda, hable con su obispo que puede asig­nar a los quórumes del sacerdocio o a las líderes de la Sociedad de Socorro, a los maestros orientadores, maestras visitantes o especialistas de empleo para que le ayuden y orienten. Pueden ayudarle con la planificación para ser autosuficiente, claves para las entrevistas, cómo hacer un currículum vitae, cómo establecer contactos o a desarrollar habilidades.

Los líderes de los quórumes del sacerdocio pueden ayudar con las necesidades de empleo a largo plazo como el tener empleo insuficiente, habilidades inadecuadas o retos en el empleo o el trabajo por cuenta propia actuales. Las reuniones del quórum del sacerdocio o de la Sociedad de Socorro pueden proporcionar un foro seguro donde usted pueda compartir sus necesidades y metas, permitiendo a los demás que ofrezcan ayuda.

Al conocer los talentos, habilidades, intereses y necesidades de los miembros del barrio, el consejo de barrio juega un papel importante en la conexión entre las personas que necesiten ayuda con las personas que pueden proporcionarla. Por ejemplo, los miembros del consejo de barrio pueden asignar a un miembro del barrio para que sea su consejero. El obispo y los miembros del consejo de barrio también puede que conozcan servicios adicionales que ofrece la Iglesia y que puedan serle de ayuda.

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