Poner el pie en la puerta

En los Servicios de Recursos de Empleo SUD (LDS Jobs) te ayudaremos a obtener un empleo remunerado a través de la formación académica y la red de contactos con empresas locales.

Buscar empleo en un mercado en descenso puede ser difícil hasta para los candidatos más preparados. Ya antes de graduarse, Greg buscaba ofertas de empleo con entusiasmo. Quería trabajar en su área de experiencia, el desarrollo inmobiliario, pero sabía que debía ampliar su búsqueda.

Él dijo: “Tuve que dar un paso atrás y decir: ‘Si las promotoras inmoviliarias no están creciendo, ¿qué sucede en la industria?’. Me centré en los aspectos donde creía que habría más actividad: la banca, la compra de propiedades nuevas, la enajenación de propiedades y la gerencia de propiedades actuales”.

Greg y su esposa, Allice, estaban completamente convencidos que su joven familia necesitaba mudarse para encontrar el mercado adecuado para los objetivos profesionales de él. Greg empezó a buscar empleo en otras partes mientras su familia hizo las maletas y cruzaron el país. Una semana después de haberse mudado, Greg se entrevistó para un puesto de analista financiero en un banco importante. Él era uno de los cinco finalistas de los más de 170 solicitantes. La entrevista salió bien y Greg confiaba en sus posibilidades. Sin embargo, le ofrecieron el puesto a un candidato con más experiencia laboral.

Durante los dos meses siguientes Greg trató de crear una red de contactos y realizar una búsqueda de empleo por sí mismo, pero sin mucho éxito. Hasta que un día recibió una llamada inesperada del especialista de empleo de su barrio, el hermano Don McCauley. Él le explicó que acababan de recibir sus cédulas de miembro y que lo estaba llamando para saber más de él. Después de analizar su situación, el hermano McCauley le dio a Greg el nombre de un amigo que trabajaba en la industria inmobiliaria. Además, lo alentó a ir a la reunión semanal de empleo de la estaca,

a la cual Greg asistió durante las semanas siguientes. Pasó muchas tardes hablando con los especialistas de empleo de barrio y estableciendo redes de contactos con otros miembros de la Iglesia, quienes le ayudaron a empezar a elaborar sus declaraciones positivas y su declaración “Yo en 30 segundos”. Fue en una de esas reuniones que Greg descubrió el Centro de Recursos de Empleo, lo cual le encaminó a tomar el Taller de Autosuficiencia Laboral.

“Fui al taller pensando: ‘Estoy haciendo todo lo que puedo’”, dijo Greg. “Pero después de la clase me di cuenta de que podía hacer más. Podía hacer que fuera una prioridad llamar a cinco personas al día. Podía hacer más que enviar algunos correos electrónicos y poner mi currículum vitae en internet.  Creo que en esta época de los mensajes de texto y del correo electrónico hay muchas personas que se han olvidado de conversar con los demás. En algún momento todos tienen que atravesar esa barrera de temor y llamar a alguien o pedir ayuda. Eso fue lo que no dejaba de decirme durante todo el proceso”.

Con determinación renovada, Greg llamó al contacto del hermano McCauley y concertó una reunión. Descubrió que no había puestos disponibles en el departamento del contacto, pero recibió el nombre de otro contacto. De nuevo tomó el teléfono y concertó una reunión, para descubrir que tampoco había puestos disponibles.

Aquella noche Allice sugirió que buscáramos en el sitio web de la compañía “sólo por diversión, para ver qué había”. Para su sorpresa, aquella tarde habían anunciado un puesto vacante. Greg envío una solicitud esa misma noche. Lo entrevistaron y al poco le ofrecieron el puesto.

Greg sabe que su familia también desempeñó un papel importante en la búsqueda de empleo. “Creo que solemos olvidar que cuando estamos en medio de la búsqueda de empleo hay mucha gente a nuestro alrededor que nos brinda ánimo y ayuda”, señaló. “Sin duda, la fe y el amor de la familia supusieron una gran ayuda para poder superar los momentos difíciles y encontrar empleo”.

Después de reflexionar en su experiencia, Greg comentó: “Todo lo que hizo falta fue que una persona me ayudara con una oportunidad, pero aun así tuve que hacer mi parte. Estoy seguro de que la gran diferencia estribó en el gran esfuerzo que realicé y en hacer todo lo que estuviera a mi alcance”.

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