Cómo determinar los recursos que existen en los barrios

En los Servicios de Recursos de Empleo SUD (LDS Jobs) te ayudaremos a obtener un empleo remunerado a través de la formación académica y la red de contactos con empresas locales.

En calidad de líder del sacerdocio o de la Sociedad de Socorro es posible que usted se pregunte cómo puede cumplir con su mayordomía de ayudar a los miembros a enterarse de puestos vacantes y de recursos que satisfagan sus necesidades.

El Señor provee para Sus santos a través del “almacén del Señor”, el cual consiste en las ofrendas que éstos consagren (véase El proveer conforme a la manera del Señor, 1990, pág. 11). Todo miembro de los quórumes del sacerdocio y hermana de la Sociedad de Socorro forma parte del almacén. Durante una época difícil de recesión económica mundial, el élder J. Thomas Fyans dijo lo siguiente:

“Los estudios realizados a nivel nacional [en los EE. UU.] han demostrado que el 80 por ciento de las vacantes de trabajo se llenan por medio del intercambio de información entre personas, y no por medio de oficinas de empleos, avisos en los periódicos u otro tipo de propaganda. Entonces, si el 10 por ciento de nuestros miembros está desocupado, quiere decir que el 90 por ciento están empleado. Es por medio de los miembros que tienen empleo que las vacantes laborales se conocen inicialmente. Instamos a cada uno de los miembros que tiene empleo, a estar alerta a las vacantes de trabajo que puedan ocupar los miembros de su barrio que estén desempleados. En esta época de escasez de empleos, es esencial la participación de los líderes del sacerdocio” (véase “El sistema de empleos de la Iglesia”, Liahona, julio de 1982, pág. 173).

¿Qué puede hacer usted en calidad de líder de quórum o de la Sociedad de Socorro para ayudar a los miembros con sus problemas laborales?

1. Trabaje de manera estrecha con el especialista de empleo de barrio. Dicha persona puede ayudarle a determinar los recursos disponibles, a efectuar encuestas de empleo en el barrio y a trabajar de forma individual con los miembros.

2. En las reuniones del consejo de barrio, analicen los problemas que afronten los miembros en cuanto a empleo y formulen un plan que abarque el uso de los recursos disponibles del barrio. Mencione el discurso del obispo Richard C. Edgley de la Conferencia General de abril de 2009, en el cual se narra la manera en que el barrio de un hermano de nombre Phil se organizó y se valió de los recursos para ayudarle a abrir un taller mecánico. Mediante el uso eficaz de los recursos disponibles a través del comité de bienestar de barrio, usted puede ayudar a los miembros de la misma manera.

3. Haga un sondeo entre los miembros a fin de determinar las necesidades de ellos. ¿Qué tipo de empleo y recursos necesitan? ¿Están tratando de superarse en cuanto a sus habilidades o considerando la idea de trabajar por su cuenta?

4. Inste a los miembros a hablar de su situación. Al dirigirse a los miembros con necesidades de empleo el obispo Edgley dijo: “La responsabilidad de buscar empleo o de mejorar su situación laboral es de ustedes. El Señor nos brinda guía constante mediante el ayuno y la oración regulares. Sus líderes de quórum, obispos, especialistas de empleo y personal de los centros de recursos de empleo les ayudarán en sus empeños. Sin embargo, tememos que a menudo los líderes del sacerdocio desconozcan su situación; ¡Hablen! Háganles saber que están buscando empleo” (“Ésta es su llamada telefónica”, Liahona, mayo de 2009, pág. 55). En calidad de líder, usted puede crear una atmósfera que aliente a los miembros a expresarse. Si sabe de algún miembro que esté atravesando dificultades, bríndele la oportunidad de expresarse durante los ejercicios de apertura del sacerdocio o de la Sociedad de Socorro. Tenga en cuenta los posibles recursos de los que se podría echar mano y menciónelos durante las reuniones. Cuente experiencias en las se hayan obtenido resultados satisfactorios. Haga saber a los miembros que está para ayudarlos.

5. Asigne a una persona para que realice la función de “mentor” de los miembros. Dicha persona podría ser una maestra visitante, un maestro orientador u otra persona. Lo que se pretende es que el mentor ayude al miembro a cumplir las metas establecidas y a mantener la concentración, pero, sobre todo, que le brinde esperanza, comprensión y le haga sentir que cuenta con un grupo de apoyo. Pida al mentor que le informe a usted o al especialista de empleo sobre los avances del miembro.

6. Facilite la difusión de vacantes laborales en el barrio. La importancia que tiene este hábito es la de garantizar que se tome como una prioridad y no como una tarea que se realiza de vez en cuando. Existen diversas formas de enterarse de las vacantes laborales que los miembros conozcan.

  • Elabore una lista de puestos o de empresas que las personas estén considerando en su búsqueda de empleo.
  • Pregunte a los miembros nombres de contactos específicos o sobre vacantes que puedan conocer en los campos donde haya gente en busca de empleo. Por ejemplo, si el hermano Pérez estuviera buscando trabajo de soldador, pregunte si alguien sabe de personas a quienes se pueda contactar o de vacantes que haya en ese ramo. Invite al hermano Pérez a que explique a los miembros en cuanto a la experiencia que tenga en ese campo.
  • Haga circular cada domingo alguna hoja o lista donde los miembros anoten el nombre de contactos o las vacantes de las que estén al tanto.
  • Utilice la encuesta de empleo de barrio para averiguar la ocupación de los miembros, las habilidades con las que cuenten que puedan servir para ayudar a otros y sus necesidades en cuanto a empleo, si es que las tienen.
  • Elabore un resumen de las necesidades que tengan los miembros que busquen empleo, o bien pida a cada uno de ellos que escriba un perfil o una descripción personal con fines laborales, la cual se pueda compartir con los miembros del quórum o de la Sociedad de Socorro.
  • Asegúrese de que en los programas de las reuniones dominicales se incluya un anuncio sobre los empeños que se hagan en el barrio en cuanto a empleo.

7. Familiarícese con los servicios que se ofrecen en los centros de empleo de la Iglesia.

Al poner un empeño constante en determinar las necesidades de empleo de los miembros y al hacerlos participar para que proporcionen nombres de contactos u oportunidades de empleo de las que estén al tanto, usted les ayudará a comprender la forma en que pueden ayudar a quienes se encuentren desempleados. Además, las personas desempleadas se darán cuenta de que el barrio está para apoyarles y ayudarles a encontrar trabajo. Mientras más se concentre en sus actividades obtendrá mejores resultados.

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