¿Va a regresar a la fuerza laboral?

En los Servicios de Recursos de Empleo SUD (LDS Jobs) te ayudaremos a obtener un empleo remunerado a través de la formación académica y la red de contactos con empresas locales.

Existen muchos motivos por los cuales tenga que volver a la fuerza laboral: un cambio repentino que le obligue a ser la persona que provea, el perder sus fondos de jubilación, el regresar de una misión, el recuperarse de una enfermedad o una lesión, el reincorporarse luego de cuidar de un familiar enfermo, la necesidad de ingresos adicionales, el recuperarse de una adicción a las drogas o al alcohol, el hecho de que sus hijos dejen de vivir con usted, el volver a empezar después de haber estado en la cárcel o el recuperarse tras haber sido despedido.

Cualquiera que sea el motivo, la fuerza laboral puede hacer uso de sus habilidades y talentos. Usted puede ser un elemento valioso para muchas empresas.

Independientemente de que haya estado fuera de la fuerza laboral durante 30 días o 30 años, puede aplicar los principios de búsqueda de empleo para buscar y lograr encontrar un trabajo. Los Servicios de Recursos de Empleo y los centros de autosuficiencia enseñan estos principios de búsqueda de empleo en un curso gratuito denominado el Taller de autosuficiencia laboral. Este curso puede ayudarle a adquirir confianza, crear un grupo de apoyo y guiarle por el proceso de búsqueda de empleo.

Los primeros pasos para buscar empleo pueden resultar abrumadores, desalentadores e incluso deprimentes. Para ayudarle, los Servicios de Recursos de Empleo han recopilado recursos y sugerencias para guiarle por este proceso. A continuación se enumeran algunas de las inquietudes y sugerencias más frecuentes para quienes regresan a la fuerza laboral.

 
¿Cómo puedo cuidar de mis hijos y ganarme la vida?

Quizás esté criando solo a sus hijos, haya enviudado, esté divorciándose o vuelva a trabajar para ayudar con las finanzas familiares. Puede resultar agotador cuidar de sus hijos y pagar las facturas, pero el Padre Celestial puede ayudarle a cumplir con sus responsabilidades.

Antes de empezar a buscar trabajo, determine cuáles son las necesidades emocionales, físicas, mentales y espirituales de su familia. Con espíritu de oración, consulte al Señor acerca de sus circunstancias concretas. Acuérdese de seguir incluyendo al Señor en su búsqueda de empleo.

Asista al Taller de autosuficiencia laboral. Como parte del taller, elabore un plan y un plan de contingencia para aquellos días en que sus hijos no puedan ir a la escuela por estar enfermos, y decida la forma en que se hará cargo de las emergencias que surjan y la manera de llevar a sus hijos a la escuela y recogerlos. El taller le ayudará a determinar los medios con los que cuenta y a elaborar dichos planes.

Hable con todo el mundo sobre su búsqueda de empleo. Establezca redes de contactos con padres y madres que trabajen y que se encuentren en una situación similar. Cree un grupo de apoyo para usted y busque un mentor.

Sea realista acerca de la cantidad de trabajo que puede asumir. Si se preocupa por cómo va a poder llevar su nueva carga, tal vez podría trabajar como voluntario o a tiempo parcial antes de ocupar un puesto a tiempo completo. Esto puede preparar su cuerpo para asumir las exigencias físicas y emocionales de tener que trabajar y cuidar de sus hijos. Quizás desee consultar a su obispo o a su líder de la Sociedad de Socorro o del quórum del sacerdocio para obtener ayuda y orientación sobre la forma en que puede cumplir con todas sus responsabilidades.

En cuanto tenga un trabajo, establezca un horario con sus hijos, el cual les proporcione un sentido de estabilidad y apoyo.

  • Hable con sus hijos sobre sus planes y sus planes de contingencia.
  • Continúe apartando tiempo para dedicarse a sus hijos de manera individual.
  • Haga oraciones en familia.
  • Dedique tiempo a la noche de hogar.
  • Trate de sentarse a la mesa con sus hijos por lo menos en una comida todos los días.

 

No tengo las habilidades suficientes o el sector ha cambiado

Es posible que, tras haber estado alejado de la fuerza laboral, tenga la sensación de que ha perdido habilidades o necesita aprender cosas nuevas. Independientemente de que desee actualizar sus capacidades u obtener un nuevo conjunto de habilidades, el Taller de autosuficiencia laboral puede servirle para reconocer las habilidades cotizadas en el mundo laboral y los talentos que posee. También puede ayudarle a fijarse metas y elaborar un plan concreto para obtener más formación académica o capacitación, en caso necesario.

Fíjese en lo que ya tiene. Es posible que no haya estado trabajando en la fuerza laboral, pero sigue contando con habilidades y capacidades cotizadas en el mundo laboral. Durante el tiempo que no ha trabajado, se ha fortalecido en otros aspectos (por ejemplo, la administración del tiempo y la resolución de problemas). Muchas de esas habilidades pueden transferirse. Reflexione sobre las habilidades, los talentos y las capacidades que ha obtenido o mejorado mientras estaba alejado de la fuerza laboral. Considere el modo en que todo ello le ha ayudado a alcanzar logros específicos. Piense en la manera en que estas habilidades le pueden ayudar en su nuevo trabajo. Siéntase orgulloso de las habilidades y de los talentos que posee.

Perfeccione sus habilidades y talentos. Si debe poner al día sus habilidades o aprender nuevas aptitudes, quizás podría asistir a un curso de capacitación, inscribirse en algunas clases o trabajar como voluntario para la empresa. El perfeccionamiento de sus habilidades no significa necesariamente que tenga que volver a estudiar. Evalúe cuál es su nivel de aptitud actual y a qué punto desea llegar. Los Servicios de Recursos de Empleo o los Servicios de Autosuficiencia pueden ayudarle a determinar cuáles son los recursos de su barrio y de su comunidad que puedan servirle para llevar sus habilidades al nivel deseado.

¿Quién me va a contratar si tengo un mal historial de empleo?

Es posible que usted tenga lapsos considerables entre unos trabajos y otros, haya cambiado de trabajo con frecuencia, haya estado en la cárcel, haya terminado mal en su trabajo anterior o haya tenido problemas de consumo de drogas. Muchas cosas pueden afectar negativamente su historial de empleo, pero no tienen por qué impedirle conseguir un trabajo. Reúnase con un miembro del personal de los Servicios de Recursos de Empleo o de los Servicios de Autosuficiencia o con un mentor laboral. Prepare una breve declaración que pueda compartir con un posible empleador para explicar su situación. Sea sincero, pero intente redactar una declaración que cause una buena impresión a un posible empleador.

Si todavía está intentando resolver aquellos aspectos que afectan negativamente su historial de empleo, reflexione sobre los recursos que pueden servirle de ayuda. El Taller de autosuficiencia laboral puede ayudarle a determinar los recursos disponibles en su barrio y comunidad. El taller también puede serle útil para preparar planes y planes de contingencia que le ayuden a superar sus obstáculos.

Pregunte a todas las personas con quienes se encuentre si saben de alguna vacante de empleo o de alguien que pueda ayudarle en su búsqueda de empleo. Hable con la gente sobre sus intereses y puntos fuertes. Analice las experiencias que ha tenido con las redes de contactos, con su mentor o con un miembro del personal de los Servicios de Recursos de Empleo o los Servicios de Autosuficiencia.

Los posibles empleadores van a pensar que ya estoy demasiado avanzado en edad

Reflexione sobre los motivos por los que regresa a la fuerza laboral. ¿Tiene tiempo extra? ¿Sus hijos han dejado de vivir en casa? ¿Ha perdido su pensión? ¿O tal vez necesita más ingresos?

Evalúe sus capacidades y limitaciones. Determine de forma realista las condiciones laborales que necesita para lograr el éxito. Piense en la manera en que sus capacidades, habilidades, talentos y experiencia pueden ayudarle a lograr el éxito en un entorno laboral con esas condiciones. Busque un trabajo que le permita usar sus puntos fuertes. Cuando hable con los posibles empleadores, haga hincapié en esos puntos fuertes.

Muchos países cuentan con leyes que le protegen contra la discriminación por edad. Preste atención a la legislación de su región. Aunque haya legislación en vigor al respecto, los empleadores todavía pueden encontrar formas de eludir la contratación de empleados de mayor edad. Antes de iniciar las entrevistas, hable con un mentor laboral, el especialista de empleo de su barrio o un miembro del personal de los Servicios de Recursos de Empleo o de los Servicios de Autosuficiencia sobre la forma en que puede resolver las inquietudes de los posibles empleadores. Planifique las respuestas que dará ante las inquietudes de los posibles empleadores si estos opinan que usted tal vez no entiende la tecnología, está excesivamente calificado o quizás no se vaya a llevar bien con un supervisor o un jefe que sea más joven que usted.

Mantenga una actitud positiva sobre su edad y sus capacidades. Aunque es posible que algunos empleadores opinen que las personas de mayor edad no son empleados valiosos, hay otros que opinan justo lo contrario.

Estoy mal de salud

Evalúe sus capacidades y limitaciones actuales. Al plantearse volver a trabajar, sea realista sobre lo que puede asumir. Determine las capacidades y limitaciones que tiene. En caso necesario, consulte a un médico acerca de las responsabilidades que puede asumir de forma segura. Hable con su mentor laboral o con un miembro de los Servicios de Recursos de Empleo o de los Servicios de Autosuficiencia para determinar la mejor forma de abordar sus problemas de salud con un empleador.

Vuelva a evaluar sus responsabilidades. Si va a volver a la misma empresa después de sufrir una enfermedad o una lesión, tal vez tenga que volver a evaluar sus responsabilidades laborales. Si todavía está recuperándose y no puede realizar todas sus tareas cuando empiece a trabajar, hable con su empleador acerca de un aumento progresivo de sus responsabilidades conforme vaya mejorando su salud. Mantenga informado a su empleador acerca de su progreso.

Busque un nuevo empleo. Si tiene que buscar un nuevo trabajo, piense qué tipo de labor puede realizar que le permita emplear los conocimientos y la capacitación con los que ya cuente.

¿Cómo puedo explicar en cuanto a mi misión a un posible empleador que no sea miembro de la Iglesia?

El servicio misional puede ser una buena forma de obtener habilidades para el liderazgo, una buena ética laboral, habilidades interpersonales, habilidades para el estudio y habilidades como supervisor. Si incluye su servicio misional en su currículum vítae, asegúrese de que la información que comparta se aplique a la descripción del puesto. Explique su servicio y experiencia de forma comprensible para un posible empleador. Puede definir su título como voluntario a tiempo completo, misionero o representante. Si decide incluir la misión en su currículum vítae, colóquela en la sección dedicada a su experiencia o experiencia como voluntario.

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