La confianza para encontrar empleo

En los Servicios de Recursos de Empleo SUD (LDS Jobs) te ayudaremos a obtener un empleo remunerado a través de la formación académica y la red de contactos con empresas locales.

El esposo de Kay falleció en 2008, dejándola con cuatro hijos: dos hijas casadas, un hijo universitario y una hija adulta con necesidades especiales.

Durante un tiempo trabajó como secretaria para contribuir al sostén de su familia, pero tras varios dilemas éticos en el trabajo, sintió que debía dejarlo.

Al principio se sintió bien con la decisión, pero a la mañana siguiente de haber dejado su trabajo se levantó consternada y pensando en cómo afectaría a su familia su situación de desempleo. Sólo podía pensar en las responsabilidades de una viuda de 58 años que tenía que cuidar de sus hijos y de sí misma.

“Me hallaba en un momento aterrador”, dijo Kay. “No dejaba de pensar: ‘Pero, ¿qué he hecho? No tengo trabajo. ¿Cómo voy a mantener a mi familia?’ ”.

Dedicó el fin de semana a pensar en sus opciones, y una de las cosas que consideró fue el realizar una visita al Centro de empleo de Layton, Utah, para conocer sus recursos.

“Dejé el trabajo el viernes y llamé al centro de empleo el lunes”, recuerda Kay.

Cuando llamó, supo acerca del Taller de autosuficiencia laboral y se apuntó para asistir al día siguiente. En todos sus empleos anteriores, los empleadores le habían ofrecido trabajo sin que ella tuviera que escribir un currículum vítae. Ahora necesitaba uno para los empleadores potenciales y en el taller aprendió a redactar un currículum vítae eficaz. Al terminar el taller, los misioneros del centro la ayudaron a preparar su currículum vítae.

“Me ayudó a ver que tenía habilidades que desconocía”, señaló Kay.

Además de ayudarla con el currículum vítae, el taller también le ayudó a incrementar su confianza. Tras dejar su empleo, Kay no tenía confianza y se sentía demasiado mayor para buscar trabajo, pero aprovechó el taller para escribir declaraciones positivas sobre sí misma.

“Fui a la clase y me encantó”, afirma Kay. “Realmente me ayudó con mi autoestima en un momento en el que me sentía desanimada y preocupada”.

A las dos semanas y media de asistir al taller, un día Kay recibió dos ofertas de empleo a tiempo parcial y decidió aceptar una.

“Me sentía muy agradecida de que la Iglesia tuviera un centro de empleo al que acudir y recibir ayuda, porque empezaba a dejarme llevar por el pánico”, asegura Kay. “Me dieron la confianza que necesitaba para salir y buscar empleo”.

Kay tiene la meta de seguir buscando un trabajo de jornada completa valiéndose de la confianza que logró en el taller.

Comentarios y sugerencias

¿Le resultó útil?